A Pie, el tornasol que refleja

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Pedro Pablo Siles

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 A PIE 

El Tornasol que Refleja

 

Una de las bandas más emblemáticas del rock cochabambino visitó La Paz para ser parte de las Sesiones BANG! Se trata de la segunda Sesión a cargo de una banda del interior, consolidando la propuesta del formato a nivel nacional.

El notable power trio de Quillacollo acaba de presentar Tierra Tornasol, su excelente nuevo álbum de estudio, demostrando nuevamente que A Pie es una de las bandas más sólidas y originales de nuestra música.


¿De dónde viene A Pie? ¿Qué importancia tiene provenir de Quillacollo en sus letras y en su música?

Cayo: En realidad soy nacido en Cochabamba, pero por cosas de la vida, terminamos viviendo en Quillacollo, una tierra que nos ha albergado, y que además es una tierra tradicional de la familia de parte de mi papá. Entonces, venimos de ahí, con una visión, no diría desalentadora, pero a veces sintiéndonos rezagados por ser de la provincia. Quizás eso nos ha llevado a vivir, a ser más parte de lo cotidiano, a ser más parte de lo urbano, y es lo que reflejamos en las letras, lo que reflejamos en la ideología: somos ciudadanos comunes de a pie.

En la historia de A Pie tiene mucho que ver la carrera de Sociología, donde el hermano mayor de Coco y yo fuimos compañeros, y de ahí es que nos conocemos y donde albergamos también muchas ideas de lo que no nos parece que sea correcto en la sociedad. Aparte de eso, hace dos años reafirmé mi fe Cristiana, y con eso aumento un poco más esa sed de decir algo, de dejar algo a la sociedad, de no hacer simplemente música que sea agradable de escuchar, sino que tenga algo de mensaje, algo que nos haga pensar sobre lo que está sucediendo a nuestro alrededor.


Y en términos musicales, ¿cuál es la escuela de cada uno?

Gus: Bueno, somos de diferentes líneas musicales; creo que eso es lo que le da a A Pie un toque especial, esa magia que dicen que existe. Hemos crecido en diferentes rubros musicales: digamos que yo estaba en esa onda del death metal o del thrash hace 15 años atrás. Cayo era rockero igual, pero estaba más en el hard rock o el grunge. El Coquito tenía su banda de punk. Y nos juntábamos e hicimos un phuti de música, una mezcolanza de estilos, y eso fue definiendo la identidad del grupo. Porque en este grupo todos trabajamos por igual, todos aportamos nuestras ideas y nadie impone una línea. Es lo que ha sabido mantenernos juntos durante estos años, en que hemos trabajado tan duro. Y seguimos acá, chochos de hacer lo que nos gusta.


Coco, en los últimos tiempos has asumido un rol administrativo en la banda, aparte de tus funciones como baterista. Después de todo este trayecto junto a Cayo y Gus, ya eres como un hermano más…

Coco: Sí, totalmente: el menor y el más mimado. (Risas.) Desde el 2004, que Cayo y el Gus vienen empujando esto, y toca tratar hacer algo por la banda. Quiero que descansen; tenemos muchas cosas que lograr. He visto la oportunidad de ver una dirección y que todos llevemos este barco. Tampoco es que yo estoy a la cabeza, sino que propongo las cosas, decidimos y lo hacemos los tres.


Tomando en cuenta los años que llevan juntos, quizás el ritmo de producción de la banda no ha sido tan constante. Más allá de los compromisos laborales de cada uno, también han visitado otros estilos musicales. ¿Qué nos pueden contar al respecto?

Gus: Tocando otros estilos musicales, haciendo algo de música comercial, aprendimos mucho; te abre un poco más la cabeza el hecho de hacer algo diferente, no ser un rockero cuadrado. Aprendimos a ser disonantes, a saber armar un tema, a escuchar, a saber respetar también los estilos musicales, y que es importante el respeto mutuo por las personas, por lo que hacen, porque hay que valorar siempre el trabajo de todos, porque todos nos rajamos para poder cumplir nuestras metas.


Ahora que tienen más tiempo para la banda, se los ve muy enfocados con el nuevo disco…

Gus: Sí, este año es el año en que teníamos que apostarlo todo. Se dieron justo todas las ocasiones para poder lograrlo, gracias a Dios, y trabajamos mucho. Nos ayudó también mucho la esposa de Coquito, Warita, que nos dio una mano bien grande. Y el Cayo se rajó haciendo las composiciones, arreglos. Nosotros también, Coco y yo, trabajamos para tratar de hacer un mejor trabajo que los anteriores discos, algo más profesional.


Coco, más allá de ayudarte con la parte administrativa, tu esposa parece haber aportado la motivación necesaria para materializar esta etapa de A Pie...

Coco: El impulso, la motivación, el criterio, la estrategia, son cosas que me ha transmitido. Ella viene de una familia ancestral, digamos. Sus abuelos, sus bisabuelos, todos tenían una guitarra en la mano. Ella comenzó a participar de lo que yo estaba viviendo, que era A Pie, y que sigue siendo. Ella comenzó a ver que las cosas se estaban encaminando de una forma y me comenzó a dar consejos sobre cómo encaminarlas de distinta manera según lo que ella había aprendido también, según las experiencias que su papá le transmitía. Entonces, esas experiencias las estamos usando ahora y nos está funcionando de maravilla. Y da gusto realmente que me acompañe, que me motive, que motive a mis hermanos también; es algo increíble poder contar con parejas así, que uno consigue en la vida, un complemento digamos  -el Cayo también tiene un apoyo muy fuerte ahí. Entonces, las mujeres están tomando también las riendas, y tienen como otra visión, una visión más aguda, son más agresivas, quieren las cosas y las van a tomar.


¿Qué nos pueden decir de Tierra Tornasol y de esta nueva etapa creativa? Los elementos bolivianos de algunas canciones están muy bien logrados…

Cayo: Yo creo que es la búsqueda de toda banda nacional; estamos buscando la identidad, estamos buscando sonar a Bolivia, de alguna manera. Y si te das cuenta, es un fenómeno que está sucediendo en todas las bandas; casi todas las bandas bolivianas siempre tienen un tema que tiene un tinte nacional, un tema folklórico; es interesante. Yo creo que siempre va a ser la tendencia, vamos a seguir buscando. Sin duda alguna, no queremos hacer fusión, pero se dio la posibilidad de poder grabar un charango en una de las canciones, y entró muy bien. Salió un toba y nos pareció fantástico; lo incluimos. Al principio a muchos les pareció chocante la idea, pero es algo que hace todo el mundo; creo que es la búsqueda del rock nacional, la búsqueda de la identidad, de sonar a lo boliviano.


Eso también se refleja en las letras…

Cayo: Son el reflejo de todo lo que vemos y escuchamos y vivimos como ciudadanos, como partícipes de esta sociedad, de estos cambios que se han dado en estos últimos 10 años. Entonces es importante que nosotros podamos ser un reflejo, podamos ser un tornasol para la sociedad.


Gus: Y querer crear consciencia, querer transmitirle algo a la gente, algo que sea positivo. Ya lo hicimos en discos anteriores, que tienen muchos toques positivos también. Ahora es el momento de hacer algo por las personas, tratar de hacerles entender que las cosas van a salir bien, que no tienen que darse por vencidos, que hay que seguir adelante pese a todo lo malo que pueda haber.


¿Cómo eligieron el repertorio para las Sesiones BANG!?

Cayo: Bueno, teníamos que combinar lo antiguo con lo nuevo, entonces fue una elección bastante difícil porque hay canciones que son favoritas para la banda. Muchas veces escuchamos a bandas que se quejan de ser conocidas o ser encajonadas en un cliché o estereotipadas con una canción. Nosotros agradecemos más bien, porque creo que partimos de ahí; para nosotros el ser agradecidos es muy importante, porque realmente en un país como Bolivia hay que agradecer que haya gente que pueda brindarte el apoyo, que pueda darte ánimo para continuar. Entonces ahí elegimos canciones como “Destructivo”, “Llévame” y un cover que hacemos a los Kjarkas, composición de Ulises Hermosa, que es “Solo”. Y presentamos dos canciones, que son “Tierra” y “Revolución Toba”, que son dos temas nuevos del Tierra Tornasol, para mostrar un poco lo que se está haciendo y para recordar un poco lo que hacía antes A Pie.


Gus: Son temas que han marcado nuestro recorrido como músicos, hitos, etapas. “Llévame” ha sido un tema que sin querer llegó a gustarle a toda la gente, los marcó, y nos hizo conocer. Otro tema que nos dio una patadita para salir adelante fue “Solo”, del disco tributo a los Kjarkas. Ése también fue un tema que nos impulsó y nos hizo conocer. “Destructivo” es un tema fuerte, uno de los primeros cañeros que sacamos, y la escogimos también por el mensaje que tiene, porque llega a la gente. Luego los dos temas nuevos. “Toba” es el nuevo corte, y lo queremos promocionar; también tiene una letra bien social. Y “Tierra” también por la letra y por el mensaje que tiene.


Más allá de mostrar a la banda interpretando sus temas, es una ocasión para que algunas de esas canciones tengan otro tipo de soporte audiovisual…

Coco: Sí, lo que pasa es que justamente “Llévame” o “Destructivo” son temas, como decían, que son bien importantes para nosotros y no tenían un registro audiovisual que hubiésemos querido darle en esa época. Entonces, aprovechando esta oportunidad que nos ofrece BANG! y que nos da Viva, queríamos hacerle justicia a ese material, peor aún en vivo, a siete cámaras HD, poder registrar esas canciones de la mejor manera posible, actualizadas, ya más maduros. También eso ha pesado en nuestra decisión, aparte de los dos cortes nuevos, en que contamos con el Bilo de Los Bolitas y con Luis Medrano, charango de Ch’ila Jatun, que es el tema que se va a venir como próximo corte.


¿Qué proyectan a corto y a mediano plazo?

Cayo: Obviamente, los proyectos a corto plazo son seguir promocionando el disco. Hay buenas canciones, hay canciones que pueden ser explotadas. Hemos tenido un largo receso, un descanso bastante largo para producir, pero que también nos ha abierto un poco la “cuca”, haciendo otras cosas, trabajando, cada uno en su rubro. Yo he tenido la grata experiencia de ser profesor de música. No sé cómo llegué ahí, pero bueno. Es lidiar con niños, ver que hay una generación que está esperando muchas cosas de los que ahora somos responsables de lo que se va a ver o de lo que se va a escuchar en la sociedad.

Entonces, para mí el corto plazo es seguir promocionando. Tenemos un acústico pendiente. Es más, queremos hacer muchos dúos con invitados, participar con más amigos, porque ésa siempre ha sido la idea. Quizás por la distancia y por el tiempo no hemos podido, pero nos encantaría trabajar con músicos de La Paz, de Sucre, de Santa Cruz. Ya lo hicimos en el Tornasol con el hermano de Doble A, que grabó la parte de “Tierra”, y nos encantaría volver a trabajar, seguir produciendo. No vamos a parar porque creo que hemos dado ya el pie que teníamos que dar hace mucho tiempo atrás.


¿Cuántos cortes proyectan para el disco?

Gus: Lo primero que tenemos que hacer es presentar el disco en Santa Cruz y en La Paz, en toda Bolivia.


Coco: Lo que siempre tratamos de hacer es darle palo a todo el disco, y ésta es la ocasión. Son 12 temas, algunos ya tenían video antes porque son unas rarezas que hemos incluido, que no habían estado metidas en algún material físico. Pero vamos a ir sacando corte por corte hasta que salga la serie, que es una serie animada que tenemos pensada hacer; el Gus ya está trabajando en eso también. Porque nos gusta eso igual, jugar con la animación; es un mundo bien lindo. Entonces vamos a ir lanzando cortes, pero paralelamente tenemos otros proyectos más que son divertidos para nosotros.

Justamente el Luis (Medrano), el que toca charango en “Tierra” es nuestro productor y está participando de todo lo que estamos haciendo a partir de ahora. Es un sonido que nos ha gustado mucho conseguir.


Gus: Este disco ha sido trabajado muy bien; creo que hemos grabado en un buen estudio. Hay temas. A mí me gustan mucho todos y cualquiera está para lanzarlo como un corte.