Bala Loca

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Gory Patiño

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 Bala Loca 

El que paga la fiesta, pone la música


Cuando me nombraron jurado de la categoría Series en los Premios Platino de este año, entre las seis producciones nominadas, una me llamó especialmente la atención: BALA LOCA, la primera serie chilena en ser comprada por Netflix.


Narrada en tono policial, BALA LOCA (bala perdida) tiene como personaje central a Mauro Murillo (Alejandro Goic), un reportero de farándula parapléjico y cocainómano que decide volver a hacer periodismo serio investigando la muerte de una ex-colega, presuntamente asesinada al descubrir una red de corrupción que involucra a una élite poderosa e intocable.


Director y actor de teatro ganador del Premio Altazor por su papel de torturador adicto en la serie “Volver a mí”, a sus 60 años Alejandro Goic reúne una extensa lista de películas, entre las que destacan “Los 33”, “Neruda”, “La Nana” y las nominadas al Oscar “El Club” y “No”, ambas cintas dirigidas por Pablo Larraín.


En BALA LOCA, Goic encarna de forma sublime a un antihéroe en busca de redención. Atormentado por fantasmas del pasado y del presente, Mauro Murillo reúne a un grupo de periodistas independientes y funda el grupo En Guardia, una plataforma digital que denuncia los crímenes que los medios masivos no difunden por intereses económicos.


Pero no sólo fue la trama y el gran trabajo actoral de Goic lo que me sedujo de la serie, sino el proyecto como tal. Ganadora de los fondos anuales del Consejo Nacional de Televisión de Chile en 2014 y titulada inicialmente como “Entero Quebrado”, BALA LOCA se estrenó en julio del 2016 en Chilevisión.

La serie fue creada y producida por Marcos de Aguirre, propietario de Filmo Sonido, una de las empresas de post-producción más grandes de Latinoamérica. Además, Marcos de Aguirre es un conocido amigo del cine boliviano ya que ha apoyado constantemente al Bolivia Lab (Laboratorio de Desarrollo de Proyectos cinematográficos), llevado a cabo anualmente en La Paz, donde Filmo Sonido premia al Mejor Proyecto Iberoamericano con servicios valorados en 15 mil dólares.


Para de Aguirre, quien sirvió de inspiración en la creación del personaje central habiendo también sufrido un accidente que lo dejó en silla de ruedas, fue importante la representación de la discapacidad e inclusión en la serie. El objetivo de los showrunners era hacer entender al público que una persona con discapacidad es alguien común y corriente. Asimismo, Goic también tenía como meta que el espectador juzgue a su personaje como Mauro Murillo y punto, no a Mauro Murillo el lisiado, ya que el personaje sufre ese problema al igual que muchas otras personas en el mundo.


Pero lo que atrajo más del proyecto a Alejandro Goic fue el guión de Gonzalo Maza, ganador del Oso de Oro del Festival de Berlín al Mejor Guión por la película “Gloria” el año 2013. Para el protagonista, que en su juventud formó parte activa del Partido Socialista, Chile hoy en día vive un monopolio ideológico en los medios, y BALA LOCA intenta cuestionar ese problema.


Curiosamente, el rating de BALA LOCA en la TV abierta no alcanzó lo esperado. La serie fue difundida en el prime time del domingo pero compitió con el reality transnacional “The Voice”, emitido por otro canal en el mismo horario. Fue la llamada de Netflix la que permitió que millones de espectadores pudiesen verla un año más tarde.


Según los realizadores, la razón por la que Netflix se interesó en difundir BALA LOCA, fue la alta calidad de producción de la serie. “Desde un principio queríamos que BALA LOCA llegue a HBO o Netflix”, cuenta Oscar Godoy, uno de los dos realizadores de la serie.


Como de Aguirre era un productor ejecutivo debutante, invitó a dirigir los 10 episodios a dos directores nóveles con muchas horas de vuelo en rodajes de cine: Gabriel Díaz, director de fotografía de documentales y del aclamado filme “En la Cama” de Matías Bize; y a Godoy, asistente de dirección de Pablo Larraín en “Neruda” y “El Club”. Además, Oscar Godoy dirigió la segunda unidad de la serie “Prófugos” de HBO, proyecto también realizado por Larraín y cuya post-producción estuvo a cargo de Filmo Sonido.


En el season finale, Mauro Murillo logra desbaratar la red de corrupción y descubrir al asesino de la periodista, pero termina acompañando a su mejor amigo como candidato político.


“El que paga la fiesta, pone la música”, le recuerda el personaje de Trinidad Gonzáles a Murillo cuando éste le cuenta que recibió la oferta de vender su plataforma independiente a una corporación.


Si bien BALA LOCA no obtuvo el Platino a la Mejor Serie Iberoamericana, recientemente Marcos de Aguirre anunció el desarrollo de la segunda temporada y considera que el proyecto ahora apuntará más que a la televisión masiva, a ser un producto transmedia, manteniendo la alta vara que propuso la primera entrega.


De Aguirre la tiene clara. Transmedia es el presente de las series. Las plataformas digitales son las que ahora ponen la música en las fiestas, y poco a poco todos bailaremos a su ritmo.