Hate, el sonido que prevalece

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Pedro Pablo Silón

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 HATE 

El sonido que prevalece


Llegó la hora del metal. La banda más importante del país en el género duro pasó como un vendaval por las Sesiones BANG!. Volviendo al formato natural que siempre los ha caracterizado, el trío actual parece haberse reencontrado con la esencia del sonido de Hate. Hablamos con Ricardo ‘Puntos’ Larrazabal (guitarra), Grover Ocampo (batería) y Marco Vásquez (voz y bajo) para entender lo que significa atravesar una transición y prevalecer.


¿Cómo encaran el proceso de reclutar un nuevo vocalista y bajista para Hate tomando en cuenta el peso que la figura de Vladimir Mendieta tiene en la historia de la banda?

Puntos: Acabamos la promoción de la Sangre del Tiempo hasta más o menos noviembre del 2014 y Vladi decidió dejar la banda. Ya lo veíamos un poco cansado; quería hacer otras cosas, quería dedicarse más al teatro, entonces ya no estaba con todo su corazón puesto en Hate. La última tocada que tuvimos fue en el (Teatro) “al Aire Libre”; luego de ese concierto decidió dejar la banda y se fue a vivir a Cobija. Entonces con el Grover empezamos a componer lo que sería el Prevalecer. Le metimos como seis meses componiendo todo entre los dos y recién luego de eso buscamos a los que podían ser parte de Hate en la voz. De hecho del bajo no nos preocupamos hasta que salió el disco prácticamente.


¿Cómo dieron con el vocalista que grabaría el disco?

Puntos: Ya teníamos más o menos visto quién podía darle a Hate en la voz. Y me había olvidado del Marco… (Risas.) Lo excluimos del radar porque ya no estaba tocando con Elemental Sickness hace tiempazo, entonces se nos pasó. Pero teníamos más o menos una idea de quienes podían encajar y al final el que quedó fue el Tulul.


Grover, tomando en cuenta que no llegaste a grabar La Sangre del Tiempo –aunque sí estuviste en la presentación del disco-, ¿cómo fue formar parte del proceso de composición y grabación de Prevalecer?

Grover: La experiencia fue increíble, pero sí me ayudó mucho haber entrado justo en ese instante. Tenía muchas cosas a favor porque era un discazo el que estábamos estrenando, y estaba todo hecho; sólo necesitaba tocarlo. La promoción del disco en el tiempo en que entré –mayo del 2013, si no me equivoco- me ayudó bastante a adaptarme e incluso a hacerme conocer en el medio. Después de estar de gira y ya tener los temas bien afianzados, ya nos estábamos entendiendo con Puntos y estábamos listos para componer, pero justo pasó esto del Vladi y eso un poco nos retrasó. Sin embargo, creo que ha sido algo a favor también porque hubo la oportunidad de sentarnos de verdad y empezar a realmente conocernos musicalmente. Cada uno tiene diferentes influencias, entonces lo rico ha sido poder conjuncionar esas influencias y al final sacar de eso el Prevalecer.


¿Sientes que se nota más tu estilo en este disco?

Grover: No sé si tenga un estilo tan marcado. Quisiera tenerlo, estoy trabajando en que así sea, pero sí, he podido aportar con mi forma de tocar y con las influencias. He podido explotar mi creatividad, que sí la había explotado en alguna banda anterior, pero en este caso ha sido un reto para mí el poder igualar, o al menos no bajar de calidad. Era como un compromiso que teníamos con respecto a La Sangre, y siempre ha sido mi disco de referencia. Pero en el tiempo de componer el Prevalecer, tanto las influencias del Puntos como las mías han sido bien plasmadas y ha habido un entendimiento de los dos en qué es lo que queríamos interpretar y expresar en los temas, entonces obviamente suena totalmente diferente a lo anterior. Porque también es lo que pasa cuando cambias de músicos. Son diferentes personas, diferentes personalidades, diferentes formas de tocar, diferentes vivencias e influencias, pese a que igual nos une el metal, el mismo género.


Tomando en cuenta estas circunstancias de transición, ¿qué nos pueden contar sobre el proceso de grabación de Prevalecer?

Puntos: La producción musical del disco ha sido de Hate. Lo que es ingeniería de sonido y co-producción ha estado el So Myung (Jung) a cargo. En la parte de la grabación hemos encajado perfectamente, pero el problema llegó en el momento de la mezcla. Creo que por las distintas influencias, no llegábamos a un entendimiento. Respeto totalmente su trabajo, y ni qué decir de su nivel interpretativo: toca el bajo impresionante y lo ha grabado en dos días; súper sólido. Sólo ha sido una cuestión de gustos. Para mí es un gran profesional, pero no encajaba en el estilo de la banda, entonces al final tuvimos que mezclarlo con Martín Joffré para que saque el sonido que estábamos buscando, porque era un disco muy importante de transición. Estábamos estrenando nuevo vocalista, se estaba yendo el vocalista histórico, entonces no podíamos fallar en este disco; tenía que salir increíble. Y más bien, estamos felices con el resultado. Ya sería el quinto trabajo que hacemos con el Martín, entonces ya como que entiende a la banda.

Grover: Para mí este disco ha sido un aprendizaje, porque es el primer trabajo realmente profesional que grabo, en un estudio como Caja Negra y habiendo compartido con un músico tan impresionante como es el So Myung.


¿Quién escribió las letras y las melodías del disco?

Puntos: La mayoría de las letras las hemos trabajado con el Grover, excepto dos que hice yo. Y el Chelo Navia (vocalista de Oil) también hizo la letra de una parte recitada en “Bienvenido al vacío” que luego grabó en el disco. Y una vez que ya teníamos las melodías y las letras, escogimos al Tulul como vocalista, y él empezó a practicar los temas y los grabó. Luego salimos a tocar y estuvo como dos o tres meses más.


Y una vez registrado el disco, ¿cómo eligieron al nuevo bajista?

Puntos: Con el Dieguito (Ponce), había referencias de que era uno de los que mejor tocaba de la nueva camada. Él estaba en Azotador, y su baterista de hecho nos lo recomendó. Pero de hecho el mismo Diego nos llamó y nos preguntó si se podía probar en Hate. Cuando le dije que ensayábamos todos los días y que era medio densa la cosa, se asustó un poco, aunque al final estuvo un año con nosotros. Después entró Rodrigo Rivero, que también estuvo un año. Más bien queremos agradecerles a los dos por su aporte durante el tiempo que estuvieron en Hate. Ahora somos tres; el Marco le está dando al bajo y a la voz. Estamos volviendo a lo que es el trío.

Marco: Volviendo a las raíces…

Puntos: Ésa va a ser la sorpresa del BANG!. Estamos estrenando el trío de nuevo…


Marco, ¿cómo ha sido entrar a formar parte de una institución como Hate?

Marco: Es una experiencia que tal vez va más allá de lo normal. Con Puntos tenemos una amistad de hace bastantes años y estuve como invitado en un par de temas en el 2007, 2008 y 2010. Entonces, a partir de la salida de Tulul, Puntos me llama y decidimos probar. Y parte de eso ha sido estos arduos ensayos que me han permitido amoldarme de la mejor manera al estilo de Hate. Yo tengo una influencia más de hard core, pero he logrado amoldarme y aprender las canciones en un corto tiempo porque teníamos presentaciones y compromisos ya pactados. Entonces hasta ahora ha sido una gran experiencia y hay la motivación para seguir adelante, porque se vienen muchas nuevas cosas.

Puntos: Creo que con Marco hemos encontrado un vocalista súper impresionante y un frontman tremendo que se amolda a la banda, como él dice. Es una palabra que siempre uso: la qúimica; es lo más importante en una banda. Creo que con Marco y con Grover siempre ha habido química, entonces eso ha hecho que la banda funcione mejor, incluso mejor de lo que funcionaba antes con el Vladi. Gracias a dios, desde que entró el Marco, ha ido en subida la banda. Ha sido la época que más exitosa de Hate de toda la historia; no hemos parado de tocar. Hemos estado en todos los festivales -en el Chukuta Fest, en el Mega Fest, en el Illimani Fest- y hemos viajado por todo el país hasta dos veces. Y quiero agradecer a la gente por eso, por cómo ha recibido a la banda. Hemos ganado nuevos seguidores y hemos tocado hartísimo. Nunca hemos estado en mejor forma; está sonando contundente y la banda está sólida. Va a ser increíble esta sesión.


¿Cómo llega Hate a las Sesiones BANG!? Marco, ¿cómo te sientes de cara a la experiencia, tomando en cuenta que ahora también te encargarás del bajo?

Marco: Agradezco a Puntos y a Grover por la oportunidad que me han dado de demostrar musicalmente lo que puedo lograr. Y ha sido una aventura este disco, Prevalecer. Ha sido tal vez el disco transición de la banda que ha permitido amoldar y llegar de la mejor manera al BANG!. A partir de eso es que hemos escogido un set de cinco canciones que tienen mucha importancia para cada uno de nosotros.

Grover: Está “Ángel Oscuro”, que creo que es uno de los discos pilares para Hate, también creo que de transición. (Risas.) Está “Castigo”, que es un tema súper poderoso. Está “Prevalecer”, que es el último trabajo que hemos hecho, y creo que es uno de los temas que la gente corea a todo pulmón. Es increíble ver esa reacción de la gente con un tema nuevo, cuando tienes varios atrás. También va a estar “Combustión”, que nunca tuvo un video ni fue tan promocionado, pero gracias a las tocadas la gente se identificó con ese tema y es el que más popularidad tiene; de hecho genera el Muro de Odio. Después va a estar la “Voz de Dios”, increíble tema de La Sangre del Tiempo.


¿En qué concepto se basaron para elegir las canciones?

Puntos: Ha sido difícil porque como tenemos nueve discos. Para escoger los temas más representativos de Hate hemos tenido que darle hartas vueltas, y también hemos pensado en temas que sean súper dinámicos, que tengan harta fuerza. Estamos dejando hartísimos temas clásicos de lado, pero es algo que igual ya lo tenemos que hacer en los conciertos.


¿Cómo vislumbran el futuro, tomando en cuenta que han vuelto al formato natural de la banda?

Grover: Súper agresivo como siempre. Crudo, maldito… (Risas.) Ese es el futuro de Hate; tiene que continuar siendo lo que siempre ha sido, no perder el sonido que siempre lo caracterizó pese a los cambios de la alineación. Puntos siempre ha estado ahí con su signature en la guitarra, en los riffs. Esperemos solidificar mucho mejor este trío. Ya con la experiencia de tener un disco anterior, por lo menos para mí, va a ser mucho más fácil. Creo que estoy mucho más preparado para el siguiente álbum que va a venir; hay muchas más influencias, muchas más cosas que vamos aprendiendo por ahí, siempre tratando de plasmar eso en cada disco y de superar al anterior trabajo.

Puntos: Yo creo que después de la Sesión BANG! también van a aparecer más tocadas. Es una súper ventana y nos va a impulsar más. No sé hasta cuándo seguiremos promocionando este disco, pero una vez que acabemos nos vamos a sentar a trabajar en el siguiente. Mientras tanto, vamos a sacar un video del último corte del disco, ya con la voz del Marco; o sea, es una re-grabación del tema “Control” que esperamos estrenarla para el próximo año.


Última pregunta. Tomando en cuenta su lugar preponderante en el metal nacional, ¿cómo creen que anda la escena?

Puntos: Creo que anda mejor. Hay cada vez más gente a la que le gusta el estilo y también están llegando hartísimas bandas de afuera, y eso creo que hace que la gente se interese más. En lo nacional, hay muy buenas bandas, jóvenes valores que espero que puedan seguir.

Marco: Si miramos hace diez años atrás, la escena no se compara con la de ahora. Creo que hoy hay muchos más festivales, conciertos, lugares donde se puede mostrar el arte. Tal vez el tema también está en proponer algo distinto. Creo que las bandas están yendo por la misma línea, pero falta proponer ese algo distinto que mueva a la gente y que cada banda cree su propio sonido. Como lo que ha hecho Hate en su momento…

Grover: En cuanto al público, lo que más me impresiona y lo que me gusta es que ya no es el público tan cerrado de antes. Aún existe el clásico true metal, pero ahora gracias a la tecnología, todo lo tenemos más a mano. Y me agrada que la gente esté un poco más abierta. No solamente el público metalero, sino lo que llaman público secular. Entonces hay gente que tal vez no escucha metal todos los días ni se considera metalero, pero que sí puede apreciar bandas como Hate, que son pesadas, y pueden ir a un concierto de este tipo.

Puntos: Gracias a dios, Hate es una banda que arrastra no sólo a gente que le gusta el metal. Hay gente que no es seguidora de cosas tan radicales, pero sí le gusta lo que hacemos. Creo que es una de las virtudes que tiene Hate; por eso podemos tocar en festivales y se llena totalmente porque va todo tipo de gente a vernos. Creo que nuestro público es más abierto, no es tan true tal vez. Con estas Sesiones vamos a llegar a más gente que tal vez no conocía, y también los vamos a acercar al estilo si pensaban que el metal es pura bulla. Esperemos que escuchando las Sesiones puedan abrir su cabeza.