Narcos, la serpiente de cuatro cabezas

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Gory Patiño

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 NARCOS 

La serpiente de cuatro cabezas

 

La serpiente ha sido decapitada. Pablo Escobar, el narco todopoderoso, ha sido asesinado. Sin embargo, la cola de la serpiente se sacude violentamente y le crecen cuatro nuevas cabezas: los hermanos Gilberto (Damián Alcázar) y Miguel Rodríguez Orijuela (Francisco Denis), Helmer “Pacho” Herrera (Alberto Amman) y José Santacruz Londoño (Pepe Rapazote ). El cartel de Medellín ha sido reemplazado por los Caballeros de Cali. La serpiente ha revivido, y tiene hambre.

Muchas interrogantes quedaban al aire después del season finale de la segunda temporada de Narcos. ¿Podría sobrevivir una de las series más exitosas de Netflix sin su protagonista, el narco más grande de todos los tiempos?

La respuesta es un contundente sí. El showrunner de Narcos, Eric Newman, apostó de nuevo por el agente de la DEA, Javier Peña (Pedro Pascal), como motor de la investigación y captura de los capos de Cali. Sin embargo, no es Peña el personaje más heroico de esta entrega, sino Jorge Salcedo (Matías Varela), el jefe de seguridad del cartel que trabajó como informante para la DEA por salvar la vida de su familia.

En la vida real, Jorge Salcedo vive hace 22 años en EEUU, con otra identidad, bajo el programa de protección de testigos. Al entregar a Miguel Rodríguez a las autoridades, Salcedo recibió 1,7 millones de dólares, ya que su hazaña significó la caída del imperio caleño, que en ese entonces producía 80% de la cocaína consumida en todo el mundo.

En el 2011, Salcedo vendió los derechos de su historia al reportero del LA Times, William C. Kempell, que escribió la novela policial A la mesa del diablo: La historia inédita del jerarca que provocó la caída del cartel de Cali. Newman leyó el libro y contrató a Salcedo como consultor de la tercera temporada de Narcos, que tiene al informante como eje central del guión. Salcedo cuenta que algunas escenas fueron alteradas por motivos dramáticos pero en general su hazaña fue plasmada fielmente en los diez episodios.

Hijo de militar y de familia conocida, Salcedo trabajó como ingeniero para refinerías británicas y tenía acceso a equipos avanzados de comunicación y GPS que en ese entonces sólo manejaba la policía. En ese tiempo, Miguel Rodríguez sufrió un atentado por parte de Escobar y buscó un nuevo jefe de seguridad e inteligencia. Un amigo en común recomendó a Salcedo, quien aceptó el trabajo creyendo que era temporal, ya que soñaba con abrir su propia empresa de seguridad. Pero una vez entras en la mafia, salir de la telaraña no es fácil.

Rodríguez llegó a confiar en Salcedo más que en su propio hijo. Tenía a toda la policía y jueces comprados, además de pinchar teléfonos y organizar el sistema de seguridad más hermético de la región. Cuando el violento clan del Valle del Norte declaró la guerra al cartel de Cali, Salcedo, que nunca mató a nadie, anunció su retiro, pero sus jefes no le permitieron irse: “El ingeniero sabía demasiado sobre el negocio”.

La única escapatoria de Salcedo fue venderse a los gringos de la DEA, convertirse en una rata traidora, en un “sapo” delator . Y a los sapos la mafia les corta la cabeza.

Violencia cruda, alto suspenso, intriga y un ritmo explosivo mantienen la narrativa de esta nueva entrega de principio a fin. Se repiten los elementos que funcionaron en las anteriores temporadas como la omnipresente voz en off de Peña al estilo de Good Fellas, además del uso de material de archivo intercalado con secuencias claves para inyectar veracidad a los hechos. 

Pese a que la crítica hispana nunca perdonó la mezcla de acentos en las primeras temporadas, esta última también cuenta con un elenco internacional: españoles, mexicanos, argentinos, portugueses… Incluso Matías Varela, que encarna a Salcedo, es sueco, pero su interpretación es tan convincente que su acento no molesta tanto como el de Wagner Moura cuando hizo de Pablo Escobar.

El season finale anuncia claramente dónde transcurrirá la cuarta temporada: México. Incluso, rumores en las redes sociales comentan que el creador de Narcos desarrollará la trama hasta contar la historia del Chapo Guzmán. Sin embargo, el reciente asesinato del gerente de locaciones de la serie, Carlos Muñoz Portal, ha puesto en duda si la producción permanece en Colombia o se muda a Ciudad Juárez. Muñoz fue encontrado muerto a balazos dentro de su auto mientras visitaba locaciones en San Bartolo Actopán, lugar con un alto índice de homicidios. Aunque las autoridades no saben quién fue el autor del crimen, se especula que fue un mensaje de los verdaderos narcos, y el propio Pedro Pascal se rehúsa a pisar suelo mexicano por el momento.

Un sapo acabó con la serpiente de cuatro cabezas. Pronto renacerá una nueva y en México. Allá las serpientes son más venenosas. Cuanto más veneno, más historias que contar.