Stranger Things, un guiño a la gloriosa década de los 80

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Daniela Mendoza

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 STRANGER THINGS 

Un guiño a la gloriosa década de los ochenta

 

La década de los ochenta fue una de las más icónicas en la historia de la cultura pop. Música, moda y películas hoy consideradas de culto, entre otras cosas, la convirtieron en una época mítica, aclamada y extrañada por quienes la vivieron y por los que no.

Y aunque los años pasaron y el cambio de milenio trajo consigo nuevas formas de hacer cine y televisión, la nostalgia de los ochenta perduró. Cada cierto tiempo, los ochenta retornaban de forma momentánea y los últimos años no fueron la excepción.

En 2016, la plataforma Netflix estrenó Stranger Things, una serie llena de “guiños” a la década de los ochenta, de esos que te ayudan a disminuir la melancolía. Este mes, después de mucha expectativa, la segunda temporada finalmente se estrenará, inyectando una dosis ochentera a quienes la siguen.

Ambientada en 1983, si hablamos de cine, la producción rinde tributo a lo más taquillero de la época; películas en cuyos créditos figuran nombres como George Lucas, Steven Spielberg, John Carpenter o Stephen King, y los niños son los protagonistas.

La historia arranca con la desaparición de Will Byers (12) –interpretado por Noah Schnapp– y el misterio que la rodea. A partir de entonces, la serie nos entrega un intenso thriller sobrenatural que se centra en la búsqueda de Will por parte de su madre, su hermano y su grupo de amigos con ayuda de Eleven, una intrigante niña que aparece en la vida de los personajes por casualidad.

El bullying, el despertar sexual de los adolescentes, historias de amor, de pérdida, abuso y las típicas disputas de status quo de escuela estadounidense también forman parte de la trama y la enriquecen. Ah, por supuesto que las escenas de los chiquillos en bicicleta no faltan entre tanta referencia a los ochenta.

La música, ese elemento clave para contar historias, nos trae algunos de los mejores hits de antaño. Es así que “Should I stay or should I go”, intepretada por The Clash, no es sólo una canción de época tocándose en la radio local o en una vieja cinta casete, sino un importante elemento narrativo en la historia. Alrededor de “Africa” de Toto se teje una pseudoromántica historia de amor y esos son sólo dos ejemplos de lo que podemos esperar musicalmente al ver Stranger Things.

The Seeds, Foreigner, Joy División, New Order y Jefferson Airplane son algunas otras muestras musicales de la serie. ¿El soundtrack original? ¡Cautivante! Y disponible en las principales plataformas de música por streaming.

Stranger Things ya cuenta con una par de premios, pero el mayor crédito que se le debería otorgar es el de haber lanzado al estrellato a un impresionante elenco de actores jóvenes y de habernos traído una actriz como Winona Ryder (interpretando a Joyce Byers, mamá de Will) de vuelta.

A ella se suman Finn Wolfhard (sí, el chico de It) quien da vida a Mike; Millie Bobby Brown como Eleven; Gaten Matarazzo interpretando a Dustin Handerson y Caleb McLaughlin, dándole vida a Lucas Sinclair, como los incondicionales amigos de Will que llevarán la búsqueda de su amigo más allá de los límites y al espectador de vuelta a la gloriosa década de los ochenta.